Historia de la Fiesta de Mozos de Rus
A finales del siglo XVII, entre 1678 y 1693, las pestes que castigaron a Úbeda y Baeza llegaron también a Rus. La epidemia se cebó especialmente con los jóvenes del pueblo, los que entonces se llamaban mozos.
Cuenta la tradición oral que los vecinos, profundamente religiosos, sacaron al Santísimo en procesión de rogativa implorando el fin del contagio. Desde aquel día, dice el relato, no hubo más muertes en el pueblo.
Los mozos que sobrevivieron lo celebraron cubriéndose el rostro para «espantar a la muerte». De ahí nació una fiesta que aún hoy no tiene igual: procesión y máscara, fe y burla, en la misma semana.
El privilegio de la segunda procesión
La documentación local sitúa en 1682 el privilegio que permite a Rus sacar a Jesús Sacramentado en procesión con solemnidad de Corpus también en septiembre, además de la fecha ordinaria del calendario litúrgico. Es un caso único en la provincia de Jaén y la razón por la que se dice que en Rus el Corpus se celebra dos veces al año.
De promesa del pueblo a fiesta reconocida
Durante más de tres siglos la costumbre se ha transmitido de generación en generación sin interrumpirse: la mascarilla de tela cosida en casa, las cuadrillas recorriendo las calles y el respeto de la mañana del domingo. En 2018 la Junta de Andalucía la declaró Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.
